2008
06Ago

¿Windows Vista o Windows XP?

Autor: José Luis
Lecturas: 2116

Hace ya más de año y medio que Windows Vista salió al mercado, concrétamente el 30 de enero de 2007, con un montón de promesas de mejoras en el rendimiento, de una experiencia totalmente nueva para el usuario gracias al nuevo escritorio Aero, y sobre todo de las mejoras que traería a los video-jugadores su exclusivo DirectX 10.

Los primeros comentarios que aparecieron sobre éste nuevo Windows no fueron muy positivos y en la red se extendió como la pólvora que Windows Vista era un Sistema Operativo come-recursos y que dejaba el ordenador poco menos que inservible. Nosotros mismos en ésta primera época, y tras haberlo "sufrido" en nuestras propias carnes, tampoco recomendábamos a nadie que se pasase a Windows Vista a pesar de que estuviese adquiriendo un nuevo ordenador y que nos temiésemos que en un breve período de tiempo los nuevos programas sólo funcionasen sobre éste Sistema Operativo, con el desembolso a corto plazo que ésto podría suponer. Bien, pues como digo ha pasado ya un año largo y las cosas han cambiado algo en cuanto a Windows Vista.

Empezaremos con una tabla comparativa de los requerimientos mínimos recomendados que debe tener un ordenador para poder correr primero sobre Windows XP y luego sobre Windows Vista:

Requerimientos para Windows Vista

   Vista Premium Ready
Procesador  1 GHz
Memoria  1 GB RAM
Tarjeta Gráfica  DirectX 9 Capaz
Memoria Gráfica  128 MB RAM
Capacidad HDD  40 GB
Espacio Libre HDD  15 GB
Unidades  DVD-ROM

Requerimientos para Windows XP

  Óptimo
Procesador  500 MHz o más
Memoria  256 MB RAM o más
Vídeo
SXGA (1280x1024) con 64 MB de video o más
Capacidad HDD 80 GB o más
Unidades CD-R/RW y DVD-R/RW DL

Éstos datos están sacados de la WikiPedia en español (Windows Vista, y Windows XP) y, a pesar de la incongruencia en cuanto a la capacidad del Disco Duro, que sería mayor que la indicada en Windows Vista y menor en el Windows XP, nos pueden dar una idea de por dónde van los tiros. Desde nuestra experiencia, podemos asegurar que éstos requerimientos son demasiado optimistas para cualquier ordenador que quiera ejecutarse bajo éstos Sistemas Operativos, al menos si lo que queremos es trabajar en ellos de un modo fluido y sin tener que esperar cada poco mirando la pantalla a que nuestro ordenador acabe de "pensar". Por lo tanto y aunque con un equipo como los de las características serían suficientes para arrancar Windows, realmente no podríamos apenas trabajar con el ordenador si tenemos en cuenta el uso mayoritario que se le da hoy en día, y debemos ser realistas y subir un poco la cota de los requerimientos mínimos para ambos casos, quedándose en los 2 GB de RAM y 2 GHz de procesador para el Windows Vista, y 1 GB de RAM con 1 GHz de procesador para su hermano pequeño.

Rendimiento

Visto ésto, volvamos al tema que nos ocupa. Si buscamos en internet comparativas de rendimiento puro y duro entre ambos Sistemas Operativos, en la mayoría de los casos vemos cómo Windows XP vence a Windows Vista, salvo en aplicaciones muy determinadas. Ésto es debido principalmente a que Windows Vista tiene "por defecto" un mayor número de procesos o aplicaciones trabajando en segundo plano para que todo funcione como es debido, con lo que el uso del procesador y la carga de la memoria RAM es bastante mayor que en el XP aunque no estemos haciendo nada, y los recursos libres que nos deja para el resto de aplicaciones o programas son consecuentemente menores. Por lo tanto, la primera consideración a tener en cuenta es que si disponemos de un equipo algo justo de recursos y queremos "darle caña", por supuesto nos decantemos por Windows XP.

Usabilidad

Otro punto a tener en cuenta, por detrás del rendimiento, es sin duda lo que se denomina como la experiencia del usuario. Ésto no es más que la facilidad de uso que presenta el Sistema Operativo, así como lo cómodo que resulte trabajar con él, o las ayudas que te proporcione en caso de problemas, por ejemplo. Microsoft nunca se ha destacado por lanzar al mercado productos completamente terminados o libres de errores más o menos graves, y Windows Vista no iba a ser la excepción. Las primeras impresiones que tuvo la gente fueron que era un SO (Sitema Operativo) poco intuitivo, que presentaba dificultades en detalles básicos como por ejemplo algo tan simple como cambiar una dirección IP de tu tarjeta de red, que se colgaba bastante a menudo y, sobre todo, que estaba continuamente pidiéndote confirmación para cualquier cosa que intentabas hacer. Ésto último era especialmente molesto, al principio da cierta sensación de seguridad, pero en poco tiempo te acabas cansando de tener que darle al botón de aceptar por cualquier cosa que quieras hacer.

Microsoft no tardó en hacerse eco de lo que era un secreto a voces y, seguramente alarmados por el escaso éxito de ventas que estaban teniendo tras el tirón inicial, se apresuró a lanzar apenas un año después de la salida del Vista una "mega-actualización" para su nuevo SO, el Windows Vista Service Pack 1 o SP1. Con ésta actualización se corregían muchos de éstos problemas, sobre todo los de estabilidad que acarreaba Vista desde sus comienzos, y ahora la realidad es que Windows Vista es un SO muy cómodo de utilizar y con características propias que lo hacen muy atractivo. A pesar de ello, el daño ya estaba hecho y la gente en general sigue siendo muy reticente a cambiarse al nuevo Windows, en parte por la gran cantidad de críticas desfavorables recibidas en su primer año de vida. Para tratar de solucionar en la medida de lo posible éste daño, Microsoft publicó recientemente lo que ha llamado El Experimento Mojave, que consiste básicamente en engañar a un grupo de usuarios haciéndoles creer que están trabajando con una versión beta de un nuevo Windows y preguntarles después si la experiencia que han tenido ha sido positiva o negativa, para finalmente decirles que en realidad habían estado con el mismísimo Diablo o Windows Vista. Los resultados de la prueba, sorprendentes a pesar de ser predecibles:

Como conclusión: si no te da miedo cambiar de SO y no te importa pasar por un breve período de adaptación al nuevo Windows, y tienes un equipo lo suficientemente potente, puedes pasarte a Vista sin que suponga un trauma porque a día de hoy (y ésto es una opinión personal), Windows Vista ofrece una mejor experiencia de usuario y no presenta ninguno de los problemas que presentaba antaño (a pesar de que el Aero me marea :p), a excepción claro está de un empeoramiento en el rendimiento del sistema, que puede ser mayor o menor dependiendo de las características de tu ordenador. Y ésto último tenemos que ser conscientes de que ha pasado siempre con cada nuevo Sistema Operativo que iba saliendo al mercado, Windows 3.1 -> Windows 95 -> Windows 98 -> Windows XP -> Windows Vista. Cada uno de ellos suponía un empeoramiento en el rendimiento general del sistema comparados con su versión anterior.

Compatibilidad

La compatibilidad hacia atrás, es decir el poder hacer uso de aplicaciones diseñadas en principio para Windows XP o anteriores, y que funcionen correctamente en Windows Vista es otro de los detalles en los que hay que pensar si nos planteamos el pasarnos al nuevo SO. Con ésto pasa como en los puntos anteriores: al poco tiempo de salir, Vista tenía problemas, sobre todo de drivers (un driver son una serie de librerias y programas que hacen que un periférico determinado funcione correctamente bajo un Sistema Operativo). Pero con el paso del tiempo éstos problemas han quedado prácticamente solucionados al 100%. Aún así si tienes un aparato muy concreto del que quieras o necesites hacer uso, y es un poco antiguo, digamos con más de 3-4 años en el mercado, convendría que antes te pasaras por la página del fabricante de dicho dispositivo para saber si tiene algún problema conocido de incompatibilidad con Windows Vista o si dispone de sus propios drivers para ser descargados. Si no, es posible que te lleves un susto cuando te dispongas a usarlo y te des cuenta de que Windows no lo reconoce.

En cuanto a los programas o aplicaciones como tal, sí es algo más común que presenten ciertas dificultades a la hora de ejecutarse bajo Windows Vista, sobre todo programas antiguos o programas "hechos a medida", como por ejemplo una aplicación programada específicamente para llevar la contabilidad de tu empresa o similar. Pongamos a grosso modo que cualquier programa que no sea de venta al público por los medios tradicionales es un programa que potencialmente puede ser incompatible con el Vista. La buena noticia es que la mayoría de los problemas que éstos programas presentan con la compatibilidad, suelen estar relacionados con problemas en sus permisos de ejecución, y casi siempre se soluciona con algo tan simple como hacer click derecho en el acceso directo del programa -> Ejecutar como Administrador. Si aun así siguen apareciendo problemas de compatibilidad, es posiblen que se arreglen de un modo algo más complicado que consiste en desactivar el UAC (User Access Control ó Control de Cuenta de Usuario). [Nota: explicar más detalladamente ésto no entra dentro del propósito de éste artículo]. En cualquier caso, vuelve a pasar lo mismo que con el problema de los drivers, si tienes algún tipo de software especial o personalizado contacta con la empresa que lo diseñó y pregúntales sobre su compatibilidad con Windows Vista para ahorrarte disgustos.

DirectX 10

Ya comentamos que una de las principales novedades de las que presumía éste nuevo Windows era que traería integradas y de forma exclusiva un conjunto de librerías denominadas por Microsoft como DirectX ¿Qué son las DirectX y para qué sirven? Simplificándolo mucho, básicamente son un conjunto de librerías que le hacen "la vida más sencilla" a los desarrolladores de aplicaciones multimedia y sobre todo a los desarrolladores de video juegos (que hoy en día son el 90% de ellos tridimensionales). Volviendo a simplificar mucho, para un programador es más fácil escribir en su programa "Dibuja una esfera con ésta textura" que tener que programar a mano todo el código que conlleva el conseguir que esa esfera con esa textura se vea en los monitores. Bueno pues éste conjunto de librerías o DirectX en teoría representaban un conjunto de mejoras respecto a su versión anterior, las DirectX 9, que en la práctica se ha quedado en agua de borrajas, y hay que añadir que aunque cualquier aplicación programada para DirectX9 funciona correctamente si tenemos las DirectX 10, en éste caso la compatibilidad hacia atrás brilla por su ausencia, o, lo que es lo mismo, las aplicaciones escritas para DirectX 10 no se pueden ejecutar sobre DirectX 9. Para ser totalmente justos, hay que señalar que realmente existen mejoras visibles en el mismo programa ejecutado sobre DirectX 10 y sobre su versión anterior, pero como ya digo, no son muy exageradas y a la mayoría del público en su momento no le llamaba mucho la atención el estar obligados a cambiarse de Sistema Operativo (y menos con las críticas tan negativas que estaba teniendo) por unas supuestas mejoras de calidad gráfica que no eran para tanto. En el ejemplo siguiente vemos una comparativa entre ambas librerías (aunque un tanto exagerada de lo que se reproduce en la realidad con un videojuego de los existentes):

A todo ésto hay que añadir que al igual que los programas escritos para DirectX10 no son compatibles con DirectX 9, a nivel de hardware (sobre todo la tarjeta gráfica) ésta incompatibilidad es la misma. Una tarjeta gráfica diseñada y fabricada para hacer uso de DirectX 9 no puede ejecutar nada escrito para DirectX 10, con lo que al desembolso correspondiente al nuevo Sistema Operativo, hay que añadirle otro desembolso más que es el correspondiente a la nueva tarjeta gráfica, siempre y cuando tengamos pensado aprovechar éstas librerías claro está.

Por todo ésto, los propios desarrolladores de video juegos prácticamente han ignorado al DirectX 10 hasta el día de hoy, y los pocos video juegos desarrollados en base a éstas librerías, han sido programados de tal modo que consiguen ejecutarse también con las antiguas DirectX 9 sin notarse como comentamos más arriba una pérdida notable de calidad gráfica. Por lo tanto la exclusividad de Vista con las DirectX 10 no debería de suponer un factor nada determinante a la hora de cambiarse o no a éste nuevo Sistema Operativo, y es muy probable que las DirectX 10 pasen si pena ni gloria por el mundo y los programadores esperen a las nuevas DirectX 11 que vendrán con el futuro Windows 7, pero ésto es otra historia.

Conclusiones

Creo que ya hemos cubierto todos los aspectos principales que pueden determinar el cambiarse a Windows Vista o no hacerlo. Aún así, me gustaría añadir un par de detalles finales: si tienes ganas de probarlo, tu equipo es lo suficientemente potente y no te importa gastarte los algo más de 100€ que cuesta la licencia más barata, adelante porque seguramente no te arrepientas, pero ten en cuenta que debes actualizar urgentemente el Vista con el SP1 y el resto de parches de seguridad que se proporcionan en Windows Update. Si tu equipo tiene más de dos años deberías pensártelo mejor porque es posible que no funcione todo lo "suelto" que se podría esperar, y es preferible que pidas antes un poco de asesoramiento sobre si podrías usarlo sin problemas.

Si por el contrario tu equipo es nuevo y viene con Windows Vista instalado, y no te acaba de convencer con la primera impresión, date algo de tiempo para habituarte al nuevo entorno de trabajo que te ofrece antes de decidir hacer un downgrade a Windows XP. He oído a bastante gente que estaba descontenta con el Vista pero creo que es símplemente porque no acaban de hacerse a los nuevos menús y funcionalidades, porque están muy acostumbrados a Windows XP y "se les hace raro". Y vuelvo a insistir en la necesidad de instalar el SP1 y todos los parches de seguridad, así como desactivar el escritorio Aero si no nos gusta que las ventanas tengan transparencias o se muevan de una forma un tanto especial (ya comento más arriba que a mi particularmente acaba mareándome).

Una consideración aparte hay que tenerla con los portátiles. Éstos equipos, a pesar de que ya los hay lo suficientemente potentes, suelen ser más parcos en prestaciones que sus hermanos mayores los equipos de sobremesa. Aunque te hayas comprado un portátil nuevo y por lo tanto venga con el Windows Vista preinstalado de fábrica (prácticamente todos vienen ya así), es posible que en éste caso en particular sí se acuse una pérdida notable de rendimiento debido a las características más recortadas de éstos ordenadores, y si notas que no va lo suficientemente fluido, es factible el pensar que sea necesario hacer la operación inversa y cambiarse al antiguo Windows XP para sacarle el máximo partido a tu nuevo ordenador.

Etiquetas: windows  vista  xp  comparativa  

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